Cena mundial (parte 1)

This slideshow requires JavaScript.

Un día de septiembre fui a comprar al Carrefour del Actur, en Zaragoza, que ahora ofrece una selección de productos “del mundo” y compré dos bandejas de sushi que iban preparando sobre la marcha dos mujeres muy simpáticas (supongo que japonesas). Compré una bandeja con “Nigiri Sushi” (filete de pescado bien cortado sobre una bola oblonga de arroz) de atún, de salmón, de langostino, de pulpo, de arenque y de perca. Otra bandeja con “Maki Sushi” (el tradicional rollo de arroz con relleno de pescado o vegetal y envuelto con una alga nori) y con “Uramaki Sushi”, que es como el Maki Sushi pero al revés, es decir, el alga está dentro del arroz rodeando el relleno. Su precio fue de 15 € por bandeja: la del Nigiri Sushi incluía 10 porciones y la variada llevaba 4 porciones de Nigiri, 6 de Uramaki y 8 de Maki.

Ya que estaba en Carrefour, aproveché para comprar ingredientes que en mi pueblo son impensables como fideos de arroz, setas shiitake y queso feta, ya que el mes anterior había estado en Grecia y me entró la morriña.

Cuando llegué a casa me dije… voy a preparar una cena mundial. Yo me ocupé de la parte asiática y de la griega, por aquello de la morriña. El sushi estaba hecho y muy bien por cierto, incluso estaba correctamente presentado en sus bandejitas, así que sólo hubo que abrir el plástico antes para que se aireara y preparar los cuencos para que cada comensal se prepara su mezcla de wasabi y salsa de soja a su gusto. También saqué palillos, por supuesto. Con los fideos de arroz preparé mis clásicos “Fideos chinos especiales”. Yo no soy china así que es una libre interpretación.  Los cociné en el wok, previamente escaldados y acompañados de setas shiitake, cebolla, pimiento verde, calabacín y zanahoria –todo cortado en juliana –, gambas peladas y un huevo en tortilla. Los aderecé con salsa de soja.

Para la “Ensalada Griega” puse unos pepinos del huerto cortados en bastones y una Cebolla de Fuentes cortada en rodajas finas con sal y vinagre. Al rato lavé las hortalizas y las coloqué en una fuente grande, primero la cebolla y encima el pepino. Sazoné y aderecé el pepino y la cebolla con vinagre de Jerez y aceite de oliva virgen extra, de la variedad arbequina, que nos dio un amigo del Priorat. Corté un par de tomates rosas de nuestro huerto en gajos y los coloqué encima, les puse un poco de sal y otro chorrito de arbequina verdosa e intensa. Corté en dados el queso feta, de la marca blanca Carrefour pero procedente de Grecia, y espolvoreé la mezcla con unas hierbas para ensalada que compré en el mismísimo Santorini: albahaca, perejil, orégano, menta…

Mi madre aportó a nuestra cena mundial, “Las mejores Croquetas del mundo”, representando a la cocina española.  “Las mejores Croquetas del mundo” se elaboran a partir de un abundante sofrito de cebolla de Fuentes en aceite de oliva virgen extra. Una vez que la cebolla está transparente, se añade bien picada la gallina y el jamón ibérico con el que previamente mi madre había cocinado “Uno de los mejores caldos del mundo”. Se le da un par de vueltas a la mezcla y añaden a la mezcla un par de cucharadas soperas de harina. Una vez removida y cocinada la harina (es muy importante que no se quede la harina cruda) se va incorporando la leche hasta que se consigue la cremosidad deseada de la pasta, teniendo en cuenta que al enfriarse se solidifica bastante. Se deja enfriar, se modelan las croquetas, se bañan en huevo batido y se empanan con pan rallado, se perfecciona la forma ¡et voila!

También había invitado a nuestra amiga polaca que, por supuesto, no vino con las manos vacías. Isabela trajo “Plaskis”, la versión polaca de las alemanas “Kartoffelpuffer” o viceversa, no querría meterme en un jardín sobre la autoría de estas tortitas de patata. La pasta de los “Plaskis” se prepara rallando patata y cebolla y mezclándolas en un bol con huevo batido, un poco de harina y una pizca de sal. Cuando la basta está homogénea se echan en una sartén con aceite bien caliente cucharadas, más o menos grandes de esta pasta, según gustos. Una vez fritas y tostaditas, se presentan con una salsa elaborada con un sofrito de cebolla bien picada y champiñones en tacos, nata, sal y pimienta negra.

Mi hermana se encargó del postre y elaboró unas deliciosas “Crepes de chocolate flambeados con Grand Marnier”. La pasta de las creps lleva huevo, leche, harina y sal. Se bate y se deja reposaren la nevera. Después se calienta un poco de mantequilla en una sartén antiadherente. Cuando está bien caliente, que no quemada, se van vertiendo cucharadas de la mezcla en la sartén. Se gira para que se extienda por todo el fondo quedando fina y homogénea. Se voltean con maestría y se sacan. En el microondas, mientras, se derrite chocolate negro con un poco de leche. Se rellena la crepe, se dobla, se rocía con Grand Marnier y se le da fuego con el mechero hasta que se quema el alcohol.

Amenizamos la cena con una selección musical de los países que íbamos recorriendo con los distintos platos, comprobando que la música es un potenciador del sabor sin igual. Acompañamos la cena con cerveza Ambar especial de La Zaragozana y con un vino de Rioja.

Acabamos nuestro viaje gastronómico en Inglaterra con un Gintonic de ginebra London, cariñosamente llamada en mi casa Agua Velva, por la similitud del color y de la forma de la botella.

La cena fue todo un éxito y creó jurisprudencia, así que en breve tendremos que hacer otra que recorra América, otra para visitar India, otra que nos lleve por África y así sucesivamente.

PD: No he incluido pesos ni medidas porque como dijo la cocinera marroquí Fatema Hal una vez “mi ojo es mi balanza”.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s

Ontinar Talks

An open community to practice English

Ontinar Sostenible

Por el Desarrollo Sostenible de nuestro Pueblo

desmontandoasilicom.wordpress.com/

Silicon Valley para los que somos del montón

My British Kitchen

Mi visión de la cocina inglesa

Lápiz y Sartén

Periodista y escritora gastronómica.

El huerto del amante guisante

Aventuras con un huerto urbano

cuadernosdetodo

El blog de Paula Figols

flagrants.wordpress.com/

La revolución del círculo

Letras pensadas

Un espacio con muchos vicios

Lugares con Estrella

Lugares con Estrella, por Eduardo Bueso

Les Curieux Foddies

Tours gastronómicos y culturales

Wines&Running

Dos aficiones en clave de sorbos y zancadas

CubaFoodie

Presente y futuro de la gastronomía en Cuba

GAMONADAS

Cultivar, cocinar, comer, amar

FÉLIX ALBO - Cuaderno de viaje

Cultivar, cocinar, comer, amar

Noticias sobre Tinta de calamar

Cultivar, cocinar, comer, amar

El Comidista

Cultivar, cocinar, comer, amar

El Majao

Cultivar, cocinar, comer, amar

Tinta y Panela

orgánico y natural, cocina ecuatoriana local, para relamerse los dedos

Ontinar Talks

An open community to practice English

Ontinar Sostenible

Por el Desarrollo Sostenible de nuestro Pueblo

desmontandoasilicom.wordpress.com/

Silicon Valley para los que somos del montón

My British Kitchen

Mi visión de la cocina inglesa

Lápiz y Sartén

Periodista y escritora gastronómica.

El huerto del amante guisante

Aventuras con un huerto urbano

cuadernosdetodo

El blog de Paula Figols

flagrants.wordpress.com/

La revolución del círculo

Letras pensadas

Un espacio con muchos vicios

Lugares con Estrella

Lugares con Estrella, por Eduardo Bueso

Les Curieux Foddies

Tours gastronómicos y culturales

Wines&Running

Dos aficiones en clave de sorbos y zancadas

CubaFoodie

Presente y futuro de la gastronomía en Cuba

GAMONADAS

Cultivar, cocinar, comer, amar

FÉLIX ALBO - Cuaderno de viaje

Cultivar, cocinar, comer, amar

Noticias sobre Tinta de calamar

Cultivar, cocinar, comer, amar

El Comidista

Cultivar, cocinar, comer, amar

El Majao

Cultivar, cocinar, comer, amar

Tinta y Panela

orgánico y natural, cocina ecuatoriana local, para relamerse los dedos

%d bloggers like this: